La Ciudad de México es una de las capitales más vibrantes del mundo: cultura, gastronomía, historia y experiencias únicas en cada rincón. Sin embargo, como ocurre en muchas grandes ciudades, también existen personas que buscan aprovecharse del descuido o la buena fe de los demás.
En los últimos meses han resurgido algunas modalidades de engaño en espacios públicos, incluyendo el llamado “juego de las canicas”, que ha sido señalado recientemente en distintos puntos de la ciudad.
Aquí te explicamos en qué consisten y cómo evitarlos.
El “celular roto” en Tepito
En esta modalidad, una persona porta un teléfono aparentemente dañado. El engaño ocurre cuando simulan la caída del teléfono por culpa de un transeúnte, luego comienzan a exigir el pago por la reparación.
En algunos casos, existe complicidad con supuestos técnicos o vendedores de teléfonos de la zona. El celular ya estaba inservible desde antes.

El niño de las gelatinas
Hace tiempo se hizo viral un caso donde un menor vendía gelatinas afuera de una estación de Metrobús. Las dejaba caer al suelo y aparentaba estar desesperado.
Muchas personas, conmovidas, le daban dinero.
Después se difundió un video donde se observa que el propio niño tiraba las gelatinas intencionalmente.
Aunque esa modalidad se hizo conocida, versiones similares pueden reaparecer con variaciones.

La persona “asaltada”
Alguien se acerca con actitud angustiada y dice haber sido víctima de un robo. Afirma necesitar dinero para regresar a su casa.
En realidad, la supuesta víctima termina siendo el estafador.
Generalmente las cantidades no son grandes, pero la recomendación es clara: no entregues dinero a desconocidos en la vía pública.
El refresco gratis y el juego manipulado
Esta es una de las modalidades que ha cobrado fuerza recientemente.
El procedimiento suele ser así:
Te ofrecen un refresco o golosinas gratis.
Después te invitan a participar en un juego “muy sencillo” para ganar interesantes premios como teléfonos celulares, laptops o dinero en efectivo.
El reto consiste en lanzar objetos, acertar combinaciones o tirar canicas hacia un objetivo.
El primer intento casi siempre parece estar a punto de ganar… pero falla.
Los organizadores animan a intentarlo nuevamente, asegurando que “ya casi lo logras”.
El juego está manipulado para que siempre pierdas.
Aunque parezca difícil de creer, hay personas que han perdido miles de pesos en estas dinámicas.

La cadena tirada en el suelo
Una persona se acerca preguntando si una cadena de oro es tuya. Comienza a hablar sobre su supuesto valor y propone venderla para repartir las ganancias.
Argumenta que tiene prisa y que no puede ir a una casa de empeño a verificar el valor. Te propone que le des una cantidad considerable de dinero, “mucho menor” al supuesto valor real.
La sorpresa llega cuando intentas venderla: no vale nada.
La foto al turista
En este caso, alguien se hace pasar por turista y te pide que le tomes una fotografía con su celular.
Cuando se lo devuelves, el teléfono cae al suelo y la pantalla aparece rota.
Comienza entonces una discusión agresiva para que pagues la reparación.
El dispositivo ya estaba dañado previamente.
La pulsera “regalada”
Una persona te coloca una pulsera o te entrega un objeto aparentemente gratis.
Después exige dinero de forma insistente, generando presión o intimidación.
Si no aceptas, la situación puede volverse incómoda.
Recomendaciones básicas
No participes en juegos callejeros con dinero de por medio.
No aceptes objetos “gratis” de desconocidos.
No te dejes presionar por ofertas que parecen oportunidades únicas.
Si algo genera duda, lo mejor es retirarte.
Un mensaje importante
Este tipo de estafas no ocurren únicamente en México. Se presentan en muchas ciudades del mundo. La intención de esta información no es alarmar, sino prevenir.
La Ciudad de México es una metrópoli extraordinaria, llena de cultura, historia y gente trabajadora, amable y solidaria.
Con información y precaución, tu experiencia puede ser totalmente positiva.
🔗 En una próxima entrada compartiremos las estafas más clásicas dirigidas específicamente a turistas, para que disfrutes la ciudad con mayor tranquilidad.


