Por Gabriela Santoyo Duarte/ Descubre Michoacán
Morelia, Mich. Del 30 de julio al 2 de agosto, el cielo del Pueblo Mágico de Pátzcuaro se vistió de luces durante una edición más del Cantoya Fest. Miles de personas abarrotaron el Centro Histórico para disfrutar de uno de los eventos más importantes del estado.
En un ambiente familiar, los asistentes presenciaron la exhibición y elevación de globos de competencia y de aficionados, quienes mostraron impresionantes creaciones elaboradas artesanalmente con papel china. Delegaciones de países como Colombia, Brasil y el anfitrión México dieron vida a un espectáculo que cautivó a los presentes.

Uno de los momentos más esperados fue la elevación nocturna. Cientos de globos iluminados llenaron el cielo de Pátzcuaro, ofreciendo una postal única que podía apreciarse desde distintos puntos del pueblo.
En términos generales, el Cantoya Fest fue un evento exitoso que dejó maravillados a miles de turistas provenientes de diferentes partes del país y generó una importante derrama económica para la región.

Lo mejorable
El Cantoya Fest se ha consolidado como un referente turístico y cultural. Su cercanía con Morelia hace que muchos no lo piensen dos veces antes de asistir; sin embargo, no todo es perfecto y existen aspectos que podrían mejorar para ofrecer una mejor experiencia.
El primero de ellos es la movilidad. El tráfico y la escasez de estacionamientos representan un verdadero reto para quienes llegan en automóvil. La carga vehicular es considerable y encontrar un lugar para estacionarse puede convertirse en una tarea complicada si no se planea el viaje con anticipación.
Otro punto es la organización alrededor de los escenarios principales. En varios momentos el acceso resulta desordenado y los asistentes terminan acomodándose donde encuentran espacio. Para los adultos mayores, las personas con discapacidad o las familias con niños pequeños, permanecer de pie durante varias horas o llegar el lugar puede resultar muy incómodo.

La seguridad
La seguridad también es un aspecto que merece atención. Si bien existe presencia de elementos de seguridad y cuerpos de emergencia, esta parece insuficiente para la cantidad de asistentes que reúne el festival. Además, durante la elevación nocturna algunos globos encendidos descienden en los árboles o directamente sobre la gente. Aunque forma parte del encanto del espectáculo, sería conveniente reforzar las medidas de seguridad y establecer un mayor control para reducir riesgos.

En conclusión, el Cantoya Fest continúa siendo un evento espectacular, inolvidable y ampliamente recomendable. No obstante, fortalecer aspectos como la movilidad, la organización y la seguridad contribuiría a que la experiencia sea aún mejor para los miles de visitantes que año con año se dan cita en Pátzcuaro.


