Por Rosa del Carmen Gutiérrez/ Descubre Michoacán.Hoy debemos hablar de la Odisea de Christopher Nolan.
El famoso poema de Homero “La Odisea”, es una obra literaria que no es fácil de leer por estar escrita en versos muy antiguos, y que originalmente eran transmitidos en canciones.
Nos narra el viaje de regreso de Odiseo o Ulises a su hogar en la isla de Itaca, después de la guerra de Troya. En su travesía se enfrenta a un sin número de dificultades impuestas por la ira de los dioses, en castigo por su orgullo.

Un espectáculo visual
Si hablamos de adaptaciones cinematográficas, no deben ser 100% fieles a la obra literaria, pues su nombre mismo lo dice: es una adaptación visual. Y dejando esto de lado, en este punto; la película no deja de ser un espectáculo visual sin igual, debido a que está filmada con cámaras imax de 70mm en celuloide, además de que está rodada casi sin efectos CGI y en locaciones reales, lo que le da un efecto muy orgánico a la película.
Dejando de lado que técnicamente es una obra maestra, la historia carece un poco de conexión emocional con el espectador, pues no es muy claro que es lo que la película quiere transmitir y hacia dónde va el personaje de Odiseo interpretado por Matt Damon. No hay mucha claridad cual es su transformación y en aspectos se debe redimir. Pero dentro de la reflexión de la película, hay algunos momentos importantes y que realmente pueden fomentar una introspección en el espectador, momentos que denotan un mensaje que aplica para la vida misma y los problemas que el mundo enfrenta actualmente. Son estos pequeños momentos los que rescatan la manera en que está contada la historia, pero al ser esporádicos, no hilan el mensaje final.
Si quieres ver un gran espectáculo visual como hace muchos años no se hacían; no te la pierdas en pantalla imax.


